domingo, 24 de octubre de 2010

Vamos con Todo !

Hace dos años que comenzamos un nuevo camino en la PUCV. Durante este tiempo nos hemos atrevido a sumarnos a este proyecto que cree en una universidad mejor y diferente, una universidad de los estudiantes comprometidos con su conocimiento como herramienta de transformación de la sociedad, hacia una más democrática y justa.

En el último tiempo, el movimiento estudiantil de nuestra universidad ha dado pasos claros en distintos ejes de trabajo. Nadie puede dudar que en este último año hemos todos avanzado.

Se han alcanzando avances históricos en financiamiento con el congelamiento de aranceles para curso superior y la matrícula para curso superior y primer año; a su vez financiamos el 100% de las solicitudes de condonación de préstamos de matrícula, al aumentar los fondos disponibles para esto, y poco a poco los cobros arbitrarios de espacios físicos han ido desapareciendo.

En participación, el trabajo de la comunidad universitaria ha seguido un ritmo ascendente con una propuesta clara en la elección de rector y en los diversos encuentros de la comunidad. Se organizó la convención de estudiantes en la cual tomamos históricas determinaciones.

A nivel nacional, fuimos artífices de un acuerdo histórico alcanzado con los trabajadores de las universidades de Chile. Evidentemente, existieron cosas que no pudimos avanzar como queríamos, pese a nuestra voluntad inquebrantable y a nuestras ganas de trabajo.

Por eso, para seguir creciendo creemos que debemos seguir trabajando. Este año llegó la hora de seguir esta ruta, un largo camino que va renovándose en el trabajo constante, donde invitamos a cada uno de los estudiantes desde su espacio y realidad a hacerse parte de nuestro proyecto.

Somos conscientes que nuestra universidad está conformada de manera que sus estudiantes se encuentran aislados en las diferentes facultades dentro de la región. Y es debido a esto, que ciertos sectores se han ido cerrando en su propia realidad, sin poder compartir su identidad con el resto de la comunidad universitaria.

Es acá que como federación queremos dar un paso adelante hacia una inclusión que busque reconocernos desde nuestras particularidades en busca de la construcción de un proyecto colectivo, proyecto que se muestra como una alternativa política robusta ante el adverso escenario político que enfrentamos.

Esta alternativa política nace desde los espacios locales y del fortalecimiento de la organización con los distintos actores sociales, alejándose de las lógicas elitistas reflejadas en los partidos políticos tradicionales, buscando como finalidad la socialización del poder, el cual en manos de los estudiantes cobra un sentido transformador.

Todo lo anterior se materializa en las propuestas que presentamos a continuación, surgidas de las conversaciones con estudiantes de diferentes espacios de nuestra universidad, tanto dirigentes como de sus asambleas.

Nuestra invitación es a que te hagas partícipe de este proyecto, que sigamos creciendo con nuevas caras y nuevos liderazgos pero con la misma fuerza, con la misma entrega, con la misma convicción transformadora.

Ya te atreviste y luego te sumaste, ahora ¡Vamos con todo!… Sigamos creciendo

Vamos con Todo !

Making OFF video OFICIAL! from vamos con todo on Vimeo.

domingo, 29 de agosto de 2010

el valor de pensar diferente

El 14 de Agosto recién pasado fueron allanadas diversas casas okupas tanto en la ciudad de Valparaíso como en la de Santiago, debido a la presunta vinculación de sus ocupantes con “atentados terroristas”, por lo que la fuerza policial ingresó violentamente a estas casas con el fin de arrestar sin miramiento alguno. Las acusaciones plantean Asociación ilícita terrorista, sin embargo éstas son difusas y apuntan más bien a un montaje Estatal con la ayuda de los medios oficiales de información, para deshacerse de esa tan molestosa “piedra en el zapato” que son los movimientos de izquierda organizados.

Sin ir más lejos, en TVN, canal de propiedad pública, se plantea el tema poniendo el énfasis en denigrar el movimiento anarquista, haciéndose una asociación indebida de términos como anarquista/marxista igual a terrorista/subversivo; se utiliza un sensacionalismo que busca inculcar el miedo a ciudadanos que antes vivían sin temor; a partir de ese miedo se valida la forma en que actúa el Estado y nos hace construir una sociedad cada vez más temerosa del otro, en donde el espacio público se hace privado y el individualismo es uno de los valores centrales. Hoy el miedo introducido en la sociedad civil, funciona como un elemento más de reproducción en la dominación cultural.

Debemos dejar en claro que los ataques en ningún caso van dirigidos a personas, sino que se ataca a instituciones representantes de la represión, emblemas del Capital y del Estado burgués. Estos ataques más que un daño físico, buscan dañar simbólicamente, marcar un acto de presencia, diciendo a los poderosos que no están solos, y que no los dejaremos vivir tranquilos en su mundo perfecto de explotación y miseria del pueblo, y decir abiertamente que su objetivo del gobierno mundial no va a ser tan fácil de lograr.

Hacemos una profunda crítica a los partidos que se dicen del “pueblo” o de los “trabajadores” y que hacen silencio absoluto frente al daño que sufre en la lucha por sus derechos; mientras estos continúan con su lobby para conseguir otros años sentados en el congreso, enriqueciéndose a costa del pueblo que realmente cree.

Llamamos la atención acerca de cómo se utiliza el concepto de la “violencia” solo en una dirección, aludiendo el rótulo sólo a los jóvenes detenidos y no a las fuerzas policiales, “que cumplen con su deber”, en el desalojo de los compañeros.

Durante el desalojo fueron apuntados con metralletas, robadas sus pertenencias, destruidas sus bibliotecas comunitarias, y por consecuencia cerrados sus talleres para la comunidad. Nuestros temores se hicieron presentes, con la llegada del gobierno neopopulista de Sebastián Piñera, las viejas prácticas de la dictadura no se han olvidado, materializándose en represión y control social. ¿No es este el mismo procedimiento policial empleado tantas veces durante la dictadura? ¿No hay en esto un flagrante atropello a las garantías individuales?

Ante las dudas, somos claros: la violencia usada por los compañeros es para eliminar la violencia del sistema capitalista, y con ello darle fin a la violencia en el mundo. ¿La diferencia? La violencia usada por los anarquistas es el uso de la violencia por valores inspirados en la justicia, la fraternidad, la igualdad, la libertad y la solidaridad; la de ellos para el control y la “cohesión” social en su favor. Los anarquistas defendemos a las personas y atacamos el capital; ellos todo lo contrario.

Nos parece interesante y apropiado destacar que el anarquismo es parte de la matriz histórica del movimiento obrero y popular de nuestra nación, desconociéndose la mayor parte de los logros de las organizaciones ácratas, los cuales han sido fundamentales en la organización de los trabajadores. Entre los logros iniciados por organizaciones anarquistas destacamos: jornada laboral de ocho horas, término al pago con fichas, inicio al proceso de emancipación de la mujer. A principios del siglo XX se formaron entidades obreras de perfil anarquista que comenzaron con la lucha obrera en las ciudades y campos, una de ellas fue la FORCH (Federación de Obreros en Resistencia de Chile) y el surgimiento de la sección chilena de la IWW (Industrial Workers of the World), internacionalmente se destaca el día primero de mayo como día del trabajador en conmemoración a una matanza de obreros anarquistas en el albor de la revolución industrial durante el año 1886, en Chicago, Estados Unidos.

Después de lo expuesto, nos preguntamos, ¿hasta qué punto les agrada a los poderosos el discurso de la democracia y la diversidad?

La respuesta es sencilla, hasta que no les dañe su mundo perfecto, materialista, individualista y donde ellos gozan de todos los beneficios que todos deberíamos disfrutar.

Ante lo sucedido nuestra postura es clara y firme, rechazamos todo tipo de represión contra los compañeros y las compañeras que luchan contra el sistema opresor, y damos a conocer esto en solidaridad para con ellos, creemos en la convicción de nuestros ideales, no daremos paso atrás. Con la detención de estos compañeros la lucha no se acaba, ya que creemos, y así lo manifestamos, la lucha se vive día a día en cada uno de los trabajadores que sufren de la explotación de los dueños del capital. Creemos que esta lucha, es tanto de los trabajadores como estudiantes, de todo hombre, mujer, niño y anciano perteneciente a la clase obrera, también es la lucha en apoyo al pueblo mapuche y sus presos políticos, dignos de cualquier dictadura de antaño, que parecen revivir cada día un poquito más.

Las contradicciones están en cada eslabón de este sistema, nosotros sólo las evidenciamos y actuamos sobre ellas.

Agustín Arias – Libertario.

Aquiles Hernández – Ecosocialista.

SubTerra 2010

Desde hace dos semanas, la noticia que 33 mineros permanecen sepultados bajo tierra en la mina San José, al interior de Copiapó, nos hace rememorar el clásico libro de Baldomero Lillo, SubTerra. Es increíble ver que transcurridosmás de 100 años, hoy la historia se haga carne en un grupo de compatriotas. Esta Historia no es ajena a la realidad nacional, y más bien se nos presenta como la perfecta representación del sistema de trabajo precario sobre el cual opera gran parte del país: un grupo de trabajadores enterrados por su propio trabajo, aislados bajo la roca y, por otra parte un gobierno tratando de "rescatarlos", para más bien, salvarse a sí mismos.


Lo sucedido nos demuestra, una vez más, lo precario e inseguro del trabajo en Chile; la condición que viven los mineros es también la realidad de miles de chilenos. Tampoco es un incidente aislado y fortuito, de hecho, un diálogo cotidiano de los mineros atrapados versaba sobre la posibilidad de no salir de la mina, y sobre el cómo enfrentarían dicho escenario. Entonces, ¿por qué comprometerse con tan riesgosa faena? Las respuestas están en la condición que viven los pobres de nuestro país, llevados por el mercado a colocar en juego sus propias vidas por el bienestar de sus familias. Accidentes como el que acontece hoy no se alejan de los que se exponen permanentemente trabajadores del área de la construcción, transporte, cargadores, pescadores, temporeros, etc.


Día a día un grueso de los trabajadores de nuestro país vende sus propias vidas al mercado para poder sobrevivir al ritmo que se les exige. Esto se expresa en el deterioro de su condición de salud, escasez de tiempo familiar y hasta el sacrificio de sus vidas. En contextos como el de hoy, ¿vale la pena arriesgarlo absolutamente todo, por mantener una vida apenas digna? El mercado laboral, por su parte no ofrece oportunidades a un gran número de chilenos, que se ven obligados a asumir funciones en tareas de alto riesgo y bajos salarios. Pareciera que los trabajadores en Chile se encuentran en un constante "all in" del cual no pueden salir.


En el lugar de los hechos se ha instalado una verdadera ciudad de reporteros, fotógrafos, políticos y familiares, que esperan un final feliz a una historia totalmente evitable. Animales carroñeros de chaquetas rojas se hacen parte del paisaje, centrando las responsabilidades en organismos intermedios, SERNAGEOMIN, y con ello obviando responsabilidades en los dueños de la empresa minera. Este acto nos recuerdan el caso del SHOA-ONEMI, y como en un país sísmico y minero, la institucionalidad no está acorde a las necesidades de la población. Al margen de toda esta situación, llama la atención el silencio inexplicable de la CUT y de la Confederación de Trabajadores del Cobre quienes no han levantado la voz entorno a denunciar las negligencias que han llevado a este trágico desenlace.


No es posible aceptar voces en los organismos del Estado que defienden la flexibilidad laboral, hablándonos de "hacer todo lo humanamente posible", cuando se puede apreciar que lo humanamente posible, o no se hizo o simplemente no se quiere hacer.


Se nos demuestra una vez más que el mercado no sabe autoregularse y que el Estado al servicio del mercado es complaciente con esa desregulación que afecta a los trabajadores. En primer lugar, podemos observar como el lucro ciega a empresarios y gobernantes que dejan bajo el tapete el cuento de la "responsabilidad social empresarial" y en segundo lugar a un Estado secuestrado que debiera nacionalizar sus recursos o bien aumentar los impuestos por royalty que se les cobra a los capitales extranjeros para así asegurar las condiciones de dignidad adecuada para los trabajadores de nuestro país e implementar una adecuada fiscalización a las empresas. Con lo anteriormente expresado, las declaraciones públicas invocando ayuda divina, nos parece más bien un mal chiste de la clase explotadora, que un consuelo a las necesidades de las familias.


Durante estas horas, esperamos que la historia tenga un final "feliz", pero cada minuto que pasa, nos hace pensar seriamente en lo contrario. En aquellas circunstancias los responsables debieran asumir que lo sucedido más que un accidente, fue un asesinato. A sabiendas de las condiciones laborales en que operaba la mina y obteniendo recursos para invertir en la seguridad de los trabajadores, se obvió completamente dicha inversión, llevando a 33 personas directo a un trágico destino. Los responsables de este criminal acto debieran pagar con prisión efectiva, como un mínimo acto de justicia. No nos debiese extrañar que el discurso oficial y los medios de comunicación traten de utilizar la figura de los "mártires" que sacrificaron sus vidas por el "progreso nacional", mientras que sus mujeres e hijos serán envueltos por cámaras y políticos ofreciendo soluciones que en nada repararan el daño que le han hecho a sus vidas. Se llevará un intenso debate de por qué no se hizo lo que se debió hacer, el cual finalmente será olvidado por un nuevo tema de conversación y con ello, como nación seguiremos viviendo en el país de la alegría.


De tener un final feliz, los aplausos, abrazos y emoción por el heroísmo y capacidad de resiliencia de esos hombres y sus familias, que con coraje han sobrellevado estas horas funestas se verá contrastada por políticos que buscan obtener una ganada política de este hecho (ya lo hicieron con el terremoto, y las cifras de pobreza y desigualdad), serán invitados a la Moneda como héroes y los canales de televisión disputaran cada detalle de sus relatos acerca los momentos que vivieron bajo la roca. Luego de los flashes y las promesas cada uno volverá a su sencilla y esforzada vida como minero, donde los esperan sus compañeros que siguen en condiciones indignas.


La espera que hemos vivido estas semanas nos ha llevado a reflexionar acerca de la existencia de un sector del pueblo que vive en la espera, que los "políticos" los saquen de esta trampa, y en el cómo la confianza depositada en este modelo neoliberal se desvanece día a día. Por nuestra parte las respuestas no están en los representantes de la política ni en los grandes empresarios, sino en nosotros como pueblo y en nuestro proceso de articulación social. Los sucesos de esta semana son simplemente la agonía de un enfermo terminal que se niega a morir.


Día a día este modelo nos demuestra que no tiene respuestas a las demandas sociales que se le imputa. La inconsistencia del discurso ya no da para más. Nosotros como sociedad civil debemos plantear las salidas a esta permanente crisis. Circunstancias como el terremoto y las cifras de la CASEN, nos hacen despertar de la ilusión del país modelo del nunca jamás y hacernos reconocer el país real en que vivimos, carente de un proyecto país y abandonado a los devenires de los mercados.


A las puertas de un Bicentenario nacional, no sé si debamos esperar otros 100 años para saber si el cuento de Baldomero Lillo sigue vigente. Asumamos el país que somos y cambiémoslo al que soñamos (ahora).


Aquiles Hernández

Corriente de Acción Estudiantil PUCV

Espacio de Reflexión Contingente Trabajo Social PUCV



jueves, 5 de agosto de 2010

Pobreza Política y Pobreza Social

Han pasado dos semanas desde que salieron a la luz los resultados negativos de la encuesta Casen, y lo que resulta realmente sorprendente no son los datos, sino más bien, que un instrumento confeccionado para ocultar los datos de pobreza e indigencia, los revele.

En estas dos semanas, hemos sido testigos de una pobreza abismante de la clase política, pues no han dado propuestas de cambio, a la complicada situación que vivimos como sociedad.

Pareciera que “los políticos”, buscan entrampar el debate, haciendo artimaña de las técnicas comunicacionales que dictan los tecnócratas tras sus oídos, demostrando el conocimiento y manejo pleno, que tienen de la situación. Pues, la desigualdad social en Chile, esta íntimamente acompañada de la desigualdad política, en la cual como ciudadanos, nos vemos más ajenos en la toma de decisiones, a causa de sujetos como ellos que acrecientan día a día las diferencias dentro de nuestra sociedad.

Hemos podido ver, a uno y otro bando haciendo un circo de la política, al apuntarse con el dedo buscando culpas, sin cuestionar un ápice, el sistema sobre el cual posan sus pies embarrados. Centroderecha y derecha, sin embargo no dudan en colocar la Crisis Económica (propia de este modelo) como centro de su análisis; crisis que al igual que el terremoto recién vivido, solo evidenció las enormes contradicciones que alberga el neoliberalismo en su núcleo. Las respuestas por tanto no se hacen esperar y, apuntan a que como algunos (Concertación), no administraron bien el modelo, esta vez los especialistas en “la mano invisible”, sí lo van a saber hacer bien (¿alguien cree eso?).

Nuestros “representantes” siguen convencidos de que la pobreza se da tan sólo por la escasez de oportunidades, en el mercado de trabajo, y la incapacidad de ciertas personas de captar esas oportunidades, por lo que la salvación de nosotros mortales, estaría dada por el crecimiento económico y la focalización acertada. Aquel discurso es el que se ha venido reiterando desde hace 35 años y, entendámoslo de una vez, el chorreo no funciona; la desigualdad y la concentración de las riquezas, que crea este sistema de mercado, va a una velocidad mayor que el crecimiento económico que genera (la experiencia juega de nuestro lado).

Las cifras ponen en evidencia la veracidad de la popular frase: “en este país cada día, los pobres son más pobres y los ricos más ricos”. Si en el año 2006 el 10% más rico, ganaba 53 veces más que el 10% más pobre, en el año 2009 la diferencia era de 79 veces. Además se debe considerar que, según la Casen 2006, las diferencias dentro del 10% más rico van desde los 400 mil pesos –¿rico?- hasta los 8.700 millones mensuales que gana Sebastián Piñera (sin considerar a Luksic, Angelini y Matte). Más gráfico aún, según la Casen 2009 el más rico de Chile recibe un sueldo que es 2.193 veces mayor al más rico del 10% más pobre.

Por otra parte, los rasgos arcaicos de la Encuesta Casen, merecen un examen particular. Los elementos que componen la canasta básica, no se han actualizado desde el año 87, además de contener una dieta balanceada de 2.176 calorías diarias, que por supuesto no se adapta a la realidad de la pobreza. Es obvio que ningún gobierno querrá asumir las verdaderas cifras, por lo que como ciudadanos tendremos que seguir observando fotografías de nuestra sociedad en blanco y negro.

Es increíble tener que ver cómo representantes del mundo político se jactan de haber reducido la pobreza hasta un 13,7% en 2006. Según los datos de la encuesta una persona que en el 2006 percibía un ingreso de 50.000 y el 2009 recibía 65.000 mensuales, dejaba de ser pobre para efectos estadísticos; eso es una mentira innegable. Con criterios así, qué queda para el trabajador que posee un sueldo mínimo (¿sujeto emprendedor o nuevo rico?). Como dice Marcel Claude en el informe de la fundación Terram, Determinación del Nuevo Umbral de la Pobreza Para Chile: “los pobres son tan pobres en Chile que ni siquiera se les reconoce el derecho a ser reconocidos como tales.”. Hasta para medir la pobreza se les hace trampa, mientras el costo de los productos considerados por la encuesta subió un 36,2% entre 2006 y 2009, el IPC varió sólo en un 14%.

No podemos admitir vivir en una sociedad en que el ser pobre, sea algo incluso de aspecto físico (¿una prueba?: imagine un presidente de un directorio, muy bien, ahora imagine un vagabundo. ¿Ve que son distintos?).

¿Cuándo vamos a visualizar el país donde vivimos?

Es tiempo de pensar (y hacer) transformaciones radicales.

Por Aquiles Hernández

Presidente CEE Trabajo Social PUCV